Cuando la DS mató al DS

Citroën anuncia que dejará de fabricar la suspensión que revolucionó el mundo del automóvil y creó el mito DS.

Recuerdo que durante la presentación del facelift del Citroën C4 2015 hice una de esas preguntas incómodas. Desde que Peugeot se hizo con el control de Citroën en 1975, la compañía de los chevrones siempre ha sido considerada algo así como la hermana pobre. La idea de que Peugeot era la marca de la calidad y Citroën la de los coches raros pero con menos calidad caló hondo entre el público. La pregunta incómoda vino cuando, tras exponer esta realidad, quise saber cómo había sentado a Citroën que, justo ahora que habían sacado la gama DS y se habían quitado de encima ese estigma de “hermano pobre”, van y se la quitan creando una marca nueva aparte. Tras unos breves instantes en los que se oían los grillos, llegó la respuesta: “bueno, si vemos la rentabilidad que hay entre cada Audi y cada VW vendido está claro que tener una marca premium es lo apropiado“. (Mientras oía estas palabras, yo pensaba para mis adentros que, si aquel hombre pensaba que PSA iba a ser capaz de cobrar los DS a precio de Audi o de Lexus, en la mesa había un ingenuo; o él o yo).

Anda que no tiene marcas el grupo PSA en sus cajones para resucitar: Simca, Talbot, Panhard… pero no, han preferido escindir DS de Citroën, no tiene sentido.

La suspensión hidroneumática es una de las principales señas de identidad del DS original.
La suspensión hidroneumática es una de las principales señas de identidad del DS original.

Lo más irónico del asunto es que crean una marca nueva con el nombre de un modelo que ha revolucionado la historia del automóvil, el Citroën DS, pero sin ninguna de sus características principales. Para colmo, justo ahora que la separación de Citroën y DS es definitiva, Carlos Tavares anuncia que, cuando el actual Citroën C5 deje su vida comercial -algo que seguramente suceda en 2016, tras la presentación del nuevo modelo en el Salón de París de septiembre- dejarán de fabricar la suspensión hidroneumática para reducir los costes.

Muy buena idea: creo una marca premium que quiero que sea más barata, como si los compradores no se fuesen a dar cuenta… lo mismo que hizo GM con SAAB: se compró una marca premium para entrar en Europa, empezaron a abaratar sus componentes y salieron cosas como el Saab 900 GM con el chasis de un Opel Vectra una generación más antigua, el tristemente conocido motor 3.0 TiD… y ahora está como está, viviendo de vender recambios a los pocos que sobreviven.

Cuando la DS mató al DS

El Citroën DS cumple 60 años justo cuando Citroën y DS se separan.
El Citroën DS cumple 60 años justo cuando Citroën y DS se separan.

En 2009 Citroën presenta en el Salón de Ginebra su concept “DS Inside” del que posteriormente nacería el DS 3 que todos conocemos. Todo un éxito comercial, especialmente en su país natal, donde sus ventas se disparan y desbancan por completo a su competencia. Ante tal éxito, Citroën da salida a las otras dos balas que guardaba en la recámara: el DS 4 y el DS 5, pero empiezan las incongruencias:

  • La primera de ellas es que, pese a que se denominan DS, reniegan del primer Citroën en llevar esas dos letras, diciendo que no quieren nada clásico como sus competidores con el Fiat 500, el VW Beetle, Mini… que ellos buscan futuro, no pasado. ¿Para qué los llamas DS entonces?.
  • Cuando ven que los DS 3, DS 4 y DS 5 empiezan a calar como modelos con cierto regusto premium, PSA anuncia que Citroën y DS se separan como marcas, como si los pijos de DS huyesen de los apestados Citroën, cuando Citroën y DS han sido siempre un binomio inseparable, tal vez no tanto en España, donde el DS original siempre ha sido conocido como “el Tiburón“, de hecho incluso entre los aficionados a los clásicos en España, pocos saben que su nombre real era DS (o ID para las versiones básicas).
  • Para seguir confundiendo al personal, tras el DS 4 -un modelo a medio camino entre un SUV y un compacto con la misma plataforma del Citroën C4– lanzan el DS 5, más grande, pesado y lujoso que el DS 4, pero en lugar de emplear la excepcional plataforma del Citroën C5 (que es una de las mejores entre las berlinas de más de 4,5 m del mercado), estiran todo lo que puede dar de sí el chasis del C4. El resultado es decepcionante como pude comprobar en la prueba del DS 5 con el motor HDi de 160 CV. Un coche precioso por fuera, con un interior muy cuidado, un buen motor y un bastidor incapaz de sostener de forma eficaz las inercias de su sobredimensionada carrocería. A medida que pasaban los kilómetros de pruebas no podía dejar de pensar “madre mía, con lo bueno que sería este coche si tuviese el chasis del C5 y su suspensión hidractiva“…
  • Ya lo último es que, justo ahora que quieren que cale en el subconsciente de forma definitiva que DS ya no es Citroën, lo hacen tirando del 60 aniversario del Citroën DS y de la increíble revolución que supuso este automóvil en la historia de las 4 ruedas. Por si fuese poco, también anuncian que una de las principales señas de identidad que contribuyó a elevar a la categoría de mito al “tiburón” dejará de producirse para abaratar costes.

DS e hidroneumática: inseparables

El Citroën DS es una obra maestra de Flaminio Bertoni.
El Citroën DS es una obra maestra de Flaminio Bertoni.

Cuando en 1955 se presentó el Citroën DS original sucedió algo irrepetible. Un único automóvil incorporaba tantas novedades tecnológicas que dejaba en ridículo al resto de las novedades presentes en el salón, nadie recuerda ya qué coches se presentaron en el Salón de París de 1955, sólo existió el DS. Hasta la llegada del NSU Ro80 casi 20 años después, nunca se habían combinado en un único automóvil tantas novedades tecnológicas reales (no como las de ahora, que parece que la única novedad es aumentar una pulgada el tamaño de la pantalla táctil…).

La osadía de Citroën en sus coches arruinó dos veces la compañía. La primera de ellas tras el desarrollo del mítico “Traction”. El coste de su desarrollo (y de las averías de las primeras unidades, lanzadas al mercado con demasiada premura para amortizar el proyecto) hizo que André Citroën tuviese que entonar la conocida frase “los que hasta ahora sustentaban nuestros coches, ahora sustentan la compañía” y fue relevado por Pierre Michelin en 1935 como máximo responsable de la empresa poco antes de su fallecimiento, pero la compañía ya estaba intervenida por el gobierno y Michelin desde un año antes.

El Citroën DS supuso una revolución que arruinó a la marca, fue un éxito comercial pero su desarrollo fue tan caro que Michelin tomó la decisión de lanzarlo al mercado cuando aún no estaba completamente desarrollado y sin tiempo (ni fondos) para hacerlo con un motor a la altura del resto del coche.  Gran parte de la culpa la tuvo el desarrollo de una suspensión revolucionaria, tanto que la maquinaria existente en la época no estaba preparada para la precisión que el mecanizado de sus componentes requería, lo cual trajo varios problemas en las primeras unidades.

Las líneas del DS original están llenas de detalles de diseño.
Las líneas del DS original están llenas de detalles de diseño.

El primer Citroën DS tenía un diseño espectacular, pero no habría llegado a la categoría de mito de no ser por el sistema hidroneumático que gobernaba frenos, dirección, suspensión y cambio robotizado.

Gracias a la hidroneumática, un coche con uno de los motores más vetustos del mundo y las prestaciones más modestas se convirtió en uno de los más deseados y se mantuvo por delante de toda la competencia durante casi 20 años.

Modelos posteriores, como el Citroën CX también siguieron por delante de sus rivales en cuanto a comportamiento dinámico se refiere. Aún hoy en día resulta difícil seguir la estela de un Citroën Xantia Activa en un tramo virado con una berlina equivalente pero 20 años más moderna, ¿el truco? la hidroneumática.

Hidroneumática: demasiado para los mediocres

Aunque el motor era muy arcaico, el sistema hidroneumático requiere unos conocimientos que no todos los mecánicos están dispuestos a adquirir.
Aunque el motor era muy arcaico, el sistema hidroneumático requiere unos conocimientos que no todos los mecánicos están dispuestos a adquirir.

Entre todos la mataron y ella sola se murió“, es un frase que solía oír a mi abuela y que viene que ni pintada para el tema del anuncio del fin de la suspensión hidroneumática.

Para cualquiera que haya conducido un coche de 1955 (y no hablo de un utilitario, me da igual que lo compares con todo un Rolls Royce o un Mercedes Adenauer), y haya podido conducir un DS 19 queda claro que el Citroën arrasa por completo en cuanto a calidad de rodadura, confort, frenos, dirección, seguridad…

También cualquiera que haya conducido un GS, un CX, un Xantia… cierto que los de los chevrones “se marcaron también sus cagadas” con unas calidades ínfimas en sus componentes, pero no es cierto que la hidroneumática fuese la mayor fuente de problemas de estos modelos ni de otros como el BX o el XM, etc., los problemas de Citroën es que siempre ha tenido la mala costumbre de dejar el gato con 3 patas. Al Tiburón le negó un buen motor, al CX una buena instalación eléctrica y buenos plásticos, al XM una buena calidad constructiva… y así sucesivamente.

La suspensión del DS logró buenos resultados en competición pese a la escasa potencia de los motores.
La suspensión del DS logró buenos resultados en competición pese a la escasa potencia de los motores.

La suspensión hidroneumática ha sido una gran incomprendida, principalmente por la necedad y el desconocimiento de la mayoría de los implicados en el proceso que logra que una idea cale en el subconsciente.

Por un lado, los periodistas (que cualquier economista que lea noticias de economía o ingeniero que lea noticias de mecánica sabe hasta dónde llegan los conocimientos técnicos sobre aquello que divulgamos…) no entendían muy bien cómo funcionaba el sistema y criticaban que aislaba demasiado al conductor del asfalto… daba igual que luego un Citroën CX le arrancase la cabeza a un Mercedes W124 en circuito o en las pruebas de seguridad, el CX era peor simplemente por ir como flotando.

Por otro lado estaban los mecánicos, algo que me ha tocado padecer de cerca. Incluso hoy en día, en un momento en el que el automóvil está controlado por la electrónica sigues viendo caras raras cuando a un mecánico le pides que revise un componente con un osciloscopio… todo lo que no sea un martillo o una 10-11 les suena a chino. Imagínate lo que sucede cuando saca una rueda y en vez de un muelle se encuentra una bola de acero y le dicen que dentro hay nitrógeno a alta presión separado de un líquido verde por una membrana de goma y que esa esfera hace el trabajo del muelle y del amortiguador… vamos, no se suicida en ese mismo momento porque no encuentra nada de lo que colgarse.

Para terminar, está la mediocridad de nuestro cerebro. Milenios de evolución y nos consideramos los más inteligentes del mundo, pero si 10 millones de moscas nos dicen que la mierda sabe a gloria, acabamos comiendo mierda… menos mal que las moscas no hablan, ¿o tal vez sí?.

El confort de marcha de la suspensión hidroneumática es inalcanzable por los sistemas neumáticos o de muelles.
El confort de marcha de la suspensión hidroneumática es inalcanzable por los sistemas neumáticos o de muelles.

Tavares dice que se puede igualar el confort y la seguridad de la suspensión hidroactiva con los modernos sistemas neumáticos y amortiguadores electromagnéticos. Sinceramente, mientras fui el gerente del Centro Porsche Coruña pude probar bien el coche con la mejor suspensión neumática del mundo, el Panamera (recién salido del horno), con doble cámara neumática y los controles más modernos y precisos y también un Citroën C5 Tourer V6 Exclusive. Puedo asegurar que el Porsche iba mucho mejor por motivos que no eran la suspensión: un chasis más rígido, un centro de gravedad más bajo, un mayor ancho de vías, un motor más potente, una dirección más precisa… pero la suspensión en sí, era mejor en el C5, filtrando mucho más las irregularidades y manteniendo el coche anclado al suelo con las estabilizadoras activas más eficaces que he podido probar hasta ahora, así de claro.

Citroën C6 Vs BMW en Top Gear

Este modelo fue encargado por Michelin para poder probar neumáticos de camiones, necesitaban un coche lo más estable posible, algo que sólo podía lograrse con la hidroneumática.
Este modelo fue encargado por Michelin para poder probar neumáticos de camiones, necesitaban un coche lo más estable posible, algo que sólo podía lograrse con la hidroneumática.

No soy muy fan de Top Gear, para mí es una especie de “Sálvame” del automóvil, pero reconozco que, al menos, consigue entretener a la gente y que se hable de coches en un país donde la gente lo pasa peor un lunes si ha perdido su equipo de fútbol que si su coche va con las ruedas en los alambres.

Aunque no soy muy devoto de este programa, reconozco que a veces hacen pruebas geniales y una de ellas se me quedó grabada a fuego en la retina. Consistía en intentar grabar una carrera de caballos en un hipódromo con las cámaras montadas sobre un Citroën C6 hidroneumático y un BMW Serie 5 con suspensión con amortiguación electromagnética. Las imágenes grabadas por el C6 eran perfectamente estables, mientras que las del Serie 5… absolutamente ininteligibles. Gracias a mi amigo Diego he conseguido encontrarlo y lo puedes ver incrustado un párrafo más abajo, justo antes de la galería de fotos.

En fin, la supremacía de la suspensión hidroneumática ha durado exactamente 60 años (cierto que se presentó antes en algunas versiones del Citroën 15 CV, pero sólo en el eje trasero y como prueba para su posterior lanzamiento en el DS) y aún seguiría, pero es más fácil y barato enamorar a un conductor actual con una aplicación para el móvil que con una suspensión sin rivales… al fin y al cabo, en 5 años ya no conduciremos, nos llevarán, y será mejor ir entretenido viendo vídeos de Joaquín Reyes en Youtube que disfrutando del paisaje y el coche en una carretera de montaña.

Vídeo del Citroën C6 y el BMW Serie 5 de Top Gear

Citroen C6 – Bmw serie 5 – Top gear por svgibson

28 comentarios sobre “Cuando la DS mató al DS

  1. Hay pocos coches que me hagan girar la cabeza al verlos pasar. Uno es el que conducto, un Saab 900 del año 92. El otro, el tiburón. Del primero, cuando me lo compré, sólo sabía me era mi coche. No quería otro. Me daban igual sus peculiaridades técnicas. Después las fui conociendo, y me hicieron enamorarme más. Sin embargo, del DS, sí conocía su asombrosa suspensión. Y estoy hablando de hace muchos años, de cuando sólo me interesaba el recreo y la pelota. Como dices, es el santo y seña de una marca. Sin eso, y sin el diseño rompedor y con estilo, como el del DS, no hay más que un coche como otro cualquiera. Que no esperen verme girar, ni una leve sonrisa.

    1. Completamente contigo, Diego, como dice un amigo mío, el problema es que esta gente son simples gestores y economistas… hoy están en la dirección de citroën pero mañana pueden dirigir una fábrica de picaportes, se la soplan cosas como tradición, imagen… sólo sumas y restas, balances… pero en este mundo a veces 2+2 no son 4, son 2 por un lado y 2 por otro.

  2. Menuda cagada los DS4 y DS5. El primero es un truño de cuidado, mucho diseño fashion pero luego las ventanillas traseras son fijas, sin ir más lejos. Cuando sacaron el DS5 un amigo mío que lleva toda la vida con los chevrones fue a verlo, y cuando se enteró de que era un chasis de C4 Picasso con suspensión de muelles, se pilló una delas últimas unidades del C6. Te montas en él y después te preguntas cómo hay gente que dice que un A8 o un clase S son cómodos.

  3. Así es, Álvaro, viajar en un C5 o en un C6 es algo que muy pocos aprecian porque lo desconocen… te aseguro que no existe nada más confortable ni estable en carretera… pero Tavares manda…y los periodistas, que muchos no distinguen una neumática de una hidroneumatica… se han encargado de que cale en el subconsciente de la sociedad que la hidroneumatica es mala y como somos así, que nos creemos lo que digan 4 analfabetos, lo mismo te encuentras a unos padres que no vacunan a sus hijos contra la difteria… lo dicho, que las moscas a veces hablan y convencen

  4. Cuando tenia 5 años mi padre compró un magnifico gs break hoy mi empresa se llama “clasicos doble chevron” restauro Citröen hidroneumaticos simplemente por hacer de afición mi trabajo. Un sueño que no me hará rico pero que me hace ser uno de los hombres mas felices del mundo. Toda mi vida e peleado con gente que no entendía que la evolución lógica de la suspensión era la hidroneumática de Citröen . que OS voy a contar. Pero mechas veces es imposible saber porque se imponen las ideas mas arcaicas y se dejan de lado las mejores y mas eficaces. El dinero y el desconocimiento lo pueden todo. Lo único que me reconforta es que yo siguo vendiendo y restaurando hidroneumaticos y que soy de los pocos que sigue ofreciendo Citroen. tienes un sueño? Paco becerro

    1. Gracias por tu comentario Paco, tengo un sueño… tener un DS 23, pero me temo que éste es el peor año para buscarlo, ya estaban caros, pero con lo del aniversario es una locura lo que se están disparando… en fin… seguiremos como las hormiguitas, esperando el momento de tener suficiente para hacerme con uno y poder disfrutar de la hidroneumática mientras otros continúan sin saber lo que es. Un abrazo

  5. Hola Rubén. Me ha gustado mucho tu artículo.

    Los que nos gustan mucho los coches no nos queremos dar cuenta de un aspecto: el mundo se ha desenamorado del automóvil. Lo que en los años ´50 y´60 era sinónimo de libertad, aventura, autonomía y sensaciones, hoy día lo es de atascos, problemas para aparcar, multas y gastos. Cuando yo tenía 18 años (en el ´95, no hablo de la época del rigodón) la mayor ilusión era sacarse el carné, aunque no tuvieras coche. Hoy día la mayoría de gente de esa edad lo que quieren es un esmarfón bien gordo. Y dentro de nada todos estaremos en coches que se conducen solos. Unicamente los abogados y las “liabilities” (por si acaso el ordenador que controla al coche autónomo se queda colgado y le da por conducirlo hacia un camión que viene de frente) nos pueden salvar.

    ¿Qué quiero decir con esto? que a la inmensa mayoría de la gente las innovaciones tecnológicas “mecánicas” (motor, suspension, direccion, frenos, etc.) le importan un huevo, y si Citroen se ahorra 150 euros por coche fabricado poniéndole suspensión convencional en lugar de hidroneumática, pues cojonudo; eso son 150 euros que pueden gastarse en poner una cámara de visión trasera, un disco duro o cualquier otra mierda que deje de funcionar a los dos meses de acabar la garantía.

    En un mundo donde un coche es un mero hardware con apps, un Tiburón no tiene sentido. Un DS3, 4 ó 5, sí.

    1. Hola José Manuel, es una lástima que no te quieras comprar uno… yo me haría con un C5 Tourer o un C6 antes de que desaparezcan definitivamente… ya que los DS 23 están prohibitivos 😉 Un Saludo.

  6. Un detalle pejiguero, creo que has confundido la fecha de la entrada de Michelin como principal accionista, que es 20 años antes, y debido a los problemas financieros tras el desarrollo del Traction.

    1. De pejiguero nada, tienes toda la razón, Michelin se hizo con el control de la compañía en 1935. En cuanto tenga tiempo lo corrijo. Gracias por el apunte 😉 Un saludo.

      1. Hola Ruben soy Francisco de Granada y un gran apasionado de la marca, pues tengo un 2cv, un cx, un xm, y un c6, estoy muy indignado por la desmenbracion que esta haciendo psa con citroen por no hacer no hacen ni restiling a los modelos actuales y solo se preucupan de peugeot a la larga se la cargan como hizo bmw con rover land rover y mini.

        1. Hola Francisco, gracias por leer mis artículos. Estoy contigo, la verdad es que me entristece lo que lleva haciendo Peugeot con Citroën desde 1975, manteniéndola atada y sin permitirle sacar adelante todo lo que puede ofrecer. Por desgracia, me temo que Citroën se va a quedar como la marca “Low cost” del grupo. Dudo que haya un sustituto para el C5, las berlinas grandes quedarán para DS y Peugeot y Citroën hará cosas raras, con personalidad pero sin demasiada calidad, como el Cactus o el nuevo Mehari… Por otro lado, es justo reconocer que las genialidades de Citroën salieron demasiado caras. El Traction fue una puñetera pasada de coche en su día, pero llevó a la quiebra a la marca, el DS lo mismo, el SM sólo dio pérdidas… fueron coches formidables y excepcionales, pero por desgracia, las empresas viven del dinero que ganan, y en este mundo da más dinero la mediocridad bien vendida que las genialidades incomprendidas.

  7. hola ruben, me ha gustado mucho tu articulo sobre una de mis marcas preferidas desde que tuve hace ya casi treinta años mi primera c15, espero de verdad que como antaño sea capaz de remontar y volver a ser la que fue
    me gustaría saber tu opinión del c4 cactus, en concreto el modelo de hdi de 92 cv con cambio pilotado etg, un coche que me llamo la atención sobre todo por su anunciado bajo consumo y también en alguna medida por su diseño
    hago mucho klm diarios y me vendría genial un vehículo con un consumo como el que anuncia, pero la verdad es que no se que pensar, quitando los gadgets electrónicos que le han añadido, en varios conceptos me parece anacrónico en los tiempos que vivimos
    un saludo y muchas gracias

    1. Hola Manuel, el Cactus me parece un coche bastante bien resuelto para el uso diario. Tengo aquí la prueba que hice de él para Autocasion.com por si le quieres echar un vistazo: http://www.autocasion.com/actualidad/pruebas/163952/prueba-citroen-c4-cactus-hdi-92-cv-etg6/
      Es un coche cómodo y el cambio automático tiene un precio muy competitivo, pero su funcionamiento no es muy bueno, especialmente en ciudad en las rotondas y en las maniobras de aparcamiento, así como al circular a baja velocidad por zonas empinadas. Exige que el conductor le “eche un cable” y se anticipe un poco para que el cambio haga las cosas bien, lo cual va un poco contra lo que un cambio automático debe ser, una despreocupación total para el conductor. Los consumos sí son bajos, no tanto como anuncia el fabricante, pero pesar poco se nota y el motor es eficiente. Un saludo.

  8. Ruben es un reportaje muy completo y bastante bien expuesto para entender lo que el PSA quiere hacer en años venideros.
    Yo como técnico Citröen y técnico en hidráulica Citröen ,no acabo de entender los planteamientos del grupo en dejar fuera de servicio algo que es innato a la casa de los chevrones.
    El tiempo dará la razón a la lógica y seguro que volveremos a ver hidráulicas en los Citröen.
    En cuanto al tema suspensión , ni que decir tiene , que es la mejor con diferencia de lo que hay en el mercado.
    Saludos desde el ” conjuntor “

    1. Muchas gracias por tu comentario!!!!
      Lo malo es que al dejar de fabricar coches con esa suspensión, cada vez menos gente sabrá lo acojonante que es, y a nadie le interesará que vuelvan… a nadie salvo los que hemos viajado en un Citroën y hemos podido compararlo con todo lo demás y darnos cuenta de que, efectivamente, Paul Mages inventó la mejor suspensión del mundo.

  9. Muy buen artículo Rubén. Los que hemos disfrutado de una suspensión hidroneumática sabemos lo que es bueno de verdad.
    Yo lo hice muchos años con un modesto Citroën GSA al que le debo la vida, tras el reventón de una rueda, con toda la familia en el coche, mientras adelantaba a un trailer a 130 km/h, sin que se desviara de la trayectoria.

    En la presentación de la marca, el mes pasado en París, había mas invitados chinos que de ningún otro país. Si creen que, gracias a ese mercado, salvarán la marca se equivocan. Serán chinos, pero no tontos.

    1. Hola Miguel, a mí lo que más me sorprende del asunto es que PSA lleva en la cuerda floja 15 años, no ha cerrado porque para eso los gabachos son muy tajantes, antes de que una empresa como Citroën o Renault acabe en manos de extranjeros se la compran ellos y punto, pero vamos… llevan con respiración asistida mucho tiempo. Para mí Citroën siempre ha estado castrada por Peugeot, así de claro. En mi opinión DS podría despegar con la hidroneumática. Estéticamente lo están haciendo bastante bien, con un producto diferente, las calidades han mejorado mucho, y si aún encima te distancias del resto con un bastidor como el del C5- C6 haces algo sublime. Si el actual DS-5 lo hubiesen fabricado con la plataforma del C5 e hidroneumático sería como viajar en un tren de alta velocidad, ahora es como viajar en un C4 con el maletero cargado con 200 kilos. Si pretenden vender más que la competencia sin ofrecer nada aporte algo diferente a lo de los demás (lo del mirrorlink, los asistentes de frenada, alertas de cambio de carril, conducción autónoma y todo eso ya lo traen hasta los Panda, que no me jodan con que eso es diferenciarse…) simplemente son uno más… y así jamás llegarán a quitarse ese complejo que tienen.
      Tú vas a las presentaciones como voy yo y te habrás dado cuenta de qué claro lo tienen los alemanes y lo acomplejados que están los franceses. Vas a la presentación del Golf, por ejemplo. No se comparan con nadie, son los mejores del segmento y punto, o al menos eso es lo que te sueltan en la presentación. Vas a la del 308, y todo es “bueno, con respecto al golf, emitimos 10 g/km menos que el golf…” joder… si hasta el 308 por detrás parece un Golf, para eso me compro el original. PSA tiene un producto excelente, pero mientras sigan con ese puto complejo y dando bandazos como hasta ahora… van de culo, como se está demostrando.
      Volkswagen lo ha tenido muy claro, tienen muchas marcas bajo su paraguas pero “no se pisan las mangueras”. Tienen públicos objetivo muy diferentes en sus marcas, pero en PSA no, han capado tanto a Citroën que lo único que han conseguido es que uno pueda dudar entre un C4 y un 308, porque son productos casi idénticos, de modo que vendan uno u otro, el resultado es el mismo. En lugar de abrir puertas a nuevos clientes, juegan a encerrarlos en una habitación con dos puertas… y así les va y es una lástima.

  10. Muy buen análisis, que coincide punto por punto con mi opinión desde la situación de Citroen a la forma de funcionar la prensa o las “necesidades” que tienen hoy día los consumidores.

    Qué pena ver cómo una de las marcas más carismáticas e importantes del motor, se queda relegada a papel de mera comparsa de la industria, dilapidando su enorme bagaje.

  11. Hola, Ruben. Enhorabuena por el artículo y por tu blog. Llegúe a él de casualidad buscando información sobre el SM, del que acabo de “enfermar”. Me ha encantado cómo enfocas los artículos y tratas con honestidad todos los aspectos de los coches, la marca y su historia. A pesar de haber leído cientos de artículos, videos, pruebas, etc., no había visto nunca tan bien expresado lo que muchos pensamos no ya de la nueva marca DS, sino también del desconocimiento y rechazo que causa (por ignorancia) la hidroneumática de Citroën y del resto de soluciones de ingeniería de la época dorada de Citroën, tanto por los mecánicos como por los periodistas. Todos esos críticos deberían de subir en un DS (a ser posible mecánicamente restaurado y puesto a punto) y acto seguido subir en cualquier otro coche, les parecería una tabla con ruedas. Tengo un DS23 al que estoy terminando de restaurar el motor y todo el sistema hidroneumático, y desde la primera vez que subí en él, cualquier otro coche me parece una broma. Para cualquier viaje largo es siempre mi primera opción, circula sin esfuerzo por autopistas, autovías y carreteras como cualquier coche moderno, pero con un confort muy superior.

    1. Gracias Ismael por tus palabras, me alegro de haber “calado” con este reportaje. Yo también quedé “herido de muerte” tras probar el SM que ves en el blog… al final sucumbí a sus encantos y me he hecho con él y ahora estoy en esa fase de entrar a conocer a fondo los entresijos de la hidroneumática… no quiero caer en manos de un chapucero. Enhorabuena por el DS23… es un coche que siempre me ha entusiasmado, de hecho buscando uno es como al final me quedé con el SM, no es fácil encontrar un DS23 como a mí me gustaría.
      He tenido la suerte de conducir algún DS (un ID 19 y un DS 21 ) y me parece impresionante que un coche concebido hace 60 años se comporte como uno actual, mejor en muchos aspectos incluso. No hay palabras… Un abrazo y gracias de nuevo por leerme.

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