En 1963 Ferrucio Lamborghini creaba una nueva división en su empresa, que ya fabricaba tractores y calefactores y fundaba Lamborghini Automobili.

Apenas un año antes, Ferrucio se había hecho con un Ferrari 250 GTB y, aunque maravillado por su estética y prestaciones, se quejaba amargamente de las repetidas averías en la transmisión, provocadas por la fragilidad del embrague.

Ante las quejas de su cliente, Enzo Ferrari, tuvo una respuesta de la que acabaría arrepintiéndose. En vez de reconocer el fallo y reforzar el embrague, le espetó a su cliente que el coche estaba bien, pero que no lo podía conducir como un labrador a sus tractores.

Ante semejante falta de respeto, Ferrucio decidió que sus ingenieros reparasen su Ferrari, y lo hicieron montando piezas de uno de sus tractores. Pocos meses después, a Enzo le salía un duro competidor y nacía el Lamborghini 3500 GT, para poner contra las cuerdas a los mejores Ferrari.

Morette y Lamborghini: clientes inconformistas

Morette decidió poner él mismo la solución a su descontento con su Citroën CX.

En 1977 Monsieur Morette jubilaba su Citroën DS y lo sustituía por un Citroën CX, un modelo que había nacido apenas 3 años antes. En general, el nuevo vehículo cumplía con las expectativas de su amo, pero había un detalle con el que Morette estaba muy descontento: la iluminación.

Morette se quejó en su concesionario sobre la falta de luz de su nuevo Citroën, donde le revisaron la instalación eléctrica, el reglaje de los faros y las lámparas para confirmar que todo estaba en orden. El cliente no podía comprender como un automóvil nuevo podía tener una iluminación mucho peor que la de su viejo DS y envió varias cartas a Citroën quejándose de ello.

El frontal cambia mucho su imagen con los faros Morette respecto a los normales.

Cansado de no recibir ninguna respuesta, Morette decidió solucionar él mismo el problema y diseñó un soporte especial que permitía instalar los faros redondos de los DS en los anclajes del nuevo CX.

Tras varias pruebas satisfactorias, el prototipo fue mejorado y, además del soporte, añadió una carcasa aerodinámica que carenaba el montaje de ambos faros. Acababa de nacer una nueva compañía de accesorios para automóvil que comenzaría con la producción de los kits de doble faro para los modelos de Citroën, pero que pronto se ampliaría a más marcas y modelos: Ford Sierra, Ford Escort, Citroën AX, BX, CX, ZX, XM…

CXA: el Citroën CX cruza el Atlántico con Morette

Muchos americanos se quedaron maravillados con las cualidades de los Citroën SM (que fue elegido allí como el mejor coche importado del año en 1972) y el Citroën DS. La respuesta no se hizo esperar por parte del “sindicato” de fabricantes nacionales, así que en 1974 se prohibió la homologación de automóviles con suspensión de altura variable, lo cual puso fin a las ventas de Citroën en USA.

Esto impidió la entrada de manera oficial, pero algunos empresarios vieron la manera de poder importarlos de forma paralela, muchos de ellos a través de Canadá.

Otra de los anacronismos de la legislación estadounidense sobre los vehículos estaba en el sistema de iluminación. Quedaban prohibidos los faros direccionales, también los carenados y, además, los faros tenían que ser de tipo “Sealed Beam“. En lugar de una óptica con lámparas intercambiables, los faros Sealed Beam no tienen bombillas independientes sino que los filamentos están integrados en el interior de un faro hermético, es decir, son lámpara y faro a la vez.

Los dobles faros fueron un kit frecuente en Europa, pero indispensable en América.

Este tipo de faros no se podían fabricar con formas que no fuesen redondas o rectangulares. Los faros de un Citroën CX, trapezoidales, son carísimos de fabricar de tipo Sealed Beam. Por este motivo muchos modelos como los Mercedes W116, Jaguar XJS o los Saab 900 con especificaciones USA montan faros diferentes a los europeos.

El diseño del kit de faros Morette era ideal para cumplir con esta legislación absurda, una oportunidad que los importadores de los Citroën CX para el otro lado del Atlántico supieron aprovechar.

Los CX franceses cruzaban el charco y eran desembarcados para eliminar los chevrones de su carrocería, perdían el nombre de Citroën y eran comercializados como una especie de automóviles artesanales denominados CXA buscando un hueco en la legislación.

Entre las modificaciones que se les hacía estaba la incorporación de un kit Morette (aunque con faros tipo Sealed Beam), luces de posición laterales en la parte delantera y trasera y una calandra modificada sin chevrones.

Galería fotográfica

2 thoughts on “¿Qué tienen en común estos faros y el Lamborghini Miura?”

  1. Precioso, y las fotos inmejorables, ese frontal..uff. Antes preferia la primera generación de CX, con sus cromados, pero una vez vistas estas fotos, con estos faros, he cambiado de opinión.
    Sin duda un coche de colección, y un coupé de verdad de 4 puertas, decadas antes de Mercedes Cls, gls o como les llamen ahora, (peor aún las versiones SUV..)

    1. Hola Antonio, muchas gracias por tu comentario. A mí también me tiraban mucho más los Serie 1 con las defensas de inox, pero cuanto más veo el Serie 2 más me atrae. Un abrazo.

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