Uno de los aspectos que más me gusta de los coches clásicos es que tienen una historia detrás, algo que contar. Siempre he procurado indagar sobre el pasado de los coches que he tenido, algo que la ley actual sobre protección de datos ha complicado.

Hasta no hace mucho, si ibas a Tráfico y pagabas por un suministro de datos, te facilitaban el nombre de los titulares anteriores. Luego, ya era cosa tuya el localizarlos y tratar de buscar cierta complicidad para conocer más sobre el origen del coche.

En la actualidad, Tráfico sólo te da el número de transferencias que ha tenido, las incidencias en las ITV y nada más, pero en el caso del CX Prestige no me importaba demasiado saber el nombre de los antencesores porque yo soy su tercer titular, el segundo es el concesionario al que se lo compré (y que se encargó de su mantenimiento desde el primer día), y el primer dueño sabía que había sido la Presidencia de la Xunta de Galicia.

Sabiendo su pasado, me faltaba conseguir material gráfico en el que se viese al coche prestando servicio como coche oficial del Presidente de la Xunta de Galicia, lo cual no ha sido tan fácil como me esperaba.

Sí recuerdo ver este coche adelantándome por la AP-9 a todo lo que daba, también recuerdo haberlo visto en algún acto público de estos que hacen para ganar votos en campaña, incluso a su antecesor, el Prestige Serie 1 que tuvo Albor, que era de color gris más claro que éste, pero ése es otra historia, vamos a hablar de la vida de éste.

Citroën CX Prestige Turbo 2: el coche del presidente de Francia

El Prestige Turbo 2 era la punta de lanza de la gama Citroën.

En 1985 Citroën añade un turbo Garret a su motor 2.5 GTi y su potencia aumenta hasta los 168 CV al tranquilo régimen de sólo 5.000 rpm, casi como un turbo diésel. Apenas 5 meses más tarde se presenta un lavado de cara del CX, en el que lo más llamativo es que pierde sus preciosos parachoques de inox y gana unos de plástico, más envolventes y aerodinámicos, pero con mucho menos estilo y elegancia.

En el verano de 1986, ya como año modelo 87, el turbo recibe una nueva mejora y pasa a denominarse Turbo 2, que no significa que tenga dos turbos, como mucha gente comenta, sino que se ha añadido un intercooler para refrigerar el aire de admisión y mejorar el rendimiento. No se busca un aumento de potencia, las prestaciones ya eran excelentes, sino reducir los consumos, que eran muy elevados. Con esta mejora, Citroën anunciaba unos consumos un 20% menores para su nuevo tope de gama.

Como de costumbre, el Presidente de Francia (en aquel momento Francois Mitterrand) cambió de coche, de nuevo un Citroën y, cómo no, el tope de la gama, el Citroën CX Prestige Turbo 2.

Los Prestige añaden 25 cm de espacio en las plazas traseras y más lujo.

Volviendo a casa, el presidente de la Xunta de Galicia, Gerardo Fernández Albor, también disponía de un Citroën Prestige a su servicio, pero no era el turbo sino el que equipaba el motor 2.5 del GTi.

El 26 de septiembre de 1987 Fernando González Laxe arrebata en una moción de censura la presidencia a Albor y pocos días después, el nuevo presidente de la Xunta estrena un flamante Citroën CX Prestige Turbo 2 adquirido por la Presidencia de la Xunta de Galicia el 8 de octubre de 1987. Es más que probable que el coche ya fuese encargado por su predecesor, ya que los Prestige no se conseguían en stock fácilmente y es difícil creer que en apenas una semana, el nuevo presidente tuviese coche nuevo.

El Citroën CX Prestige Turbo 2 del presidente de la Xunta de Galicia

Así lucía el Prestige cuando prestaba servicio como coche oficial.

Nada más matricularse, el trabajo de este CX Prestige fue incesante, con constantes viajes oficiales para que el nuevo presi pudiera reunirse con los diferentes responsables políticos de Galicia.

De esta primera etapa, uno de los viajes más importantes que le tocó hacer a mi protagonista tiene su miga y su ironía.

El 5 de diciembre de 1987 el buque de bandera panameña Cason encalla en la costa de Finisterre y se convierte en uno de los naufragios más sonados de la historia reciente. El manifiesto del carguero especifica que va hasta las trancas de todo tipo de productos químicos peligrosos y la muerte de la mayoría de la tripulación intentando huir apresuradamente del barco alienta la creencia entre la población de que lo que viaja en sus bodegas es más mortífero que los temporales de A Costa da Morte. Entre las mercancías que transporta hay sodio, un producto que reacciona bruscamente al entrar en contacto con el agua, y el Cason está hundiéndose y rodeado de agua, así que aquello se volvió un festival de explosiones y humo que provocaron pánico hasta el punto de que la Xunta decidiese evacuar a casi 20.000 vecinos de la zona.

Resulta irónico que en 1987 un Prestige llevase al presidente de la Xunta a ver un naufragio en Finisterre y que casi exactamente quince años después, el que naufragase fuese el Prestige a pocas millas de allí.

La torre de control marítimo en Coruña tiene como misión evitar casos como el Cason o el Prestige.

Apenas un par de meses después, el 8 de febrero de 1988, el CX Prestige Turbo 2 traslada a González Laxe hasta la Moncloa para ser recibido por Felipe Gonzalez en su primera reunión como presidente de la Xunta de Galicia. Por suerte, Martin Corderi encontró el vídeo en el que se ve llegar a Moncloa a este coche, todavía sin la antena de telefonía instalada.

https://pasouoquepasou.crtvg.gal/content/felipe-gonzalez-recibe-en-audiencia-fernando-gonzalez-laxe

En el verano de 1988 se instala en el CX Prestige Turbo 2 del presidente de la Xunta de Galicia el primer teléfono portátil de un vehículo oficial en Galicia, como el propio Fernando González Laxe recuerda en esta entrevista para La Voz de Galicia. Para ello se hace un taladro en el centro del techo donde se ubicará la antena, un soporte para el maletín del teléfono en el maletero y un auricular en las plazas traseras del Prestige, todo esto lo conservo. En los vídeos posteriores se aprecia la antena en el techo que todavía tiene el coche actualmente.

Visita de Francois Mitterrand a Santiago, el Papa Juan Pablo II, Juan Carlos I… los años 1988 y 1989 están repletos de actos con una agenda muy apretada, pero no hay imágenes del Prestige en estos actos (la mayoría son ya con los protagonistas en el acto, no llegando al mismo).

El siguiente evento en el que queda constancia de la presencia del Citroën Prestige es en el acto de hermanamiento entre Galicia y el Principado de Asturias que tiene lugar en Sargadelos en marzo de 1989. Aquí tenéis el vídeo y se puede ver claramente la mencionada antena del teléfono portátil.

La escolta del presidente de la Xunta está compuesta por varios Citroën BX GTi y la comitiva asturiana llega en un CX GTi Turbo 2 de época muy próxima a la del Prestige de Laxe.

https://pasouoquepasou.crtvg.gal/content/cumio-entre-galicia-e-asturias-en-sargadelos

Pocos meses después, Laxe acude a la inauguración del nuevo edificio del Ayuntamiento de Cervo

https://pasouoquepasou.crtvg.gal/content/inauguracion-da-casa-do-concello-de-cervo-en-1989

En septiembre de 1989, Laxe recibe en la pista del aeropuerto de Lavacolla a Don Juan de Borbón, a quien sube en el Prestige para llevarlo a una serie de actos en Santiago y La Coruña.

https://pasouoquepasou.crtvg.gal/content/chegada-ao-aeroporto-da-lavacolla-de-don-xoan-de-borbon-conde-de-barcelona

Se acaba la década y también están a punto de desaparecer las opciones de González Laxe de repetir mandato. El 5 de febrero de 1990 pierde las elecciones y el Prestige tendrá que prestar servicio a un nuevo huésped, aunque éste lo usará sólo en algunas ocasiones.

El Prestige sigue siendo uno de los coches más confortables para viajar.

La mayoría de los 245.000 km realizados por este CX Prestige se realizaron en sus primeros años. Con la llegada de Fraga a la Presidencia de la Xunta de Galicia, el Prestige pasó a un segundo plano. El Citroën carecía de blindaje y para garantizar la seguridad de Fraga, el PP le había regalado un Volvo 740 blindado, que luego sería reemplazado por un Audi A8 de primera generación, que tenía un problema de sobrepeso acusado que hacía que sus escoltas lo odiasen por su nula maniobrabilidad, hasta el punto de estar involucrado en un aparatoso accidente del que Fraga salió indemne.

Entre 1990 y 1999 el CX Prestige de Presidencia de la Xunta de Galicia presta servicio como coche de reserva en los actos oficiales, aunque sigue siendo el elegido por Fraga para muchos de sus servicios personales, acudir a cacerías, a su casa de Perbes, etc.

En el año 2000 el CX Prestige es vendido al concesionario en el que se habían llevado a cabo los servicios de mantenimiento y allí permanece inactivo hasta junio del 2019, cuando lo adquiero y empiezo el trabajo de recuperar parte del lustre perdido tras 19 años apartado de las calles.

Los detalles que hacen único al Citroën CX Prestige Turbo 2 de Presidencia de la Xunta

La radio orientada hacia el pasajero trasero y la megafonía son detalles únicos.

Sin blindaje ni nada extraño como cristales tintados casi opacos, este CX Prestige parece uno más, pero hay detalles que delatan que ha estado prestando servicio a la Presidencia de la Xunta de Galicia, más allá de su ficha técnica.

Una de las cosas que he descubierto buscando información sobre su pasado, es que no nos podemos fiar de las matrículas que aparecen en las diferentes imágenes. Por ejemplo, en el vídeo en el que recibe a Don Juan de Borbón en Lavacolla lleva una matrícula C-XXXX-AC (no soy capaz de leer los números), que se correspondería con el año 85 y, por lo tanto, debería ser un CX Serie 1, no un Serie 2 ya con las defensas de plástico.

En la otra imagen en la que se ve la matrícula, la empleada es C-1357-AF, casi un año más antigua que la AH que tiene. Después de consultar aquí y allí, me confirmaron que la Xunta sólo contaba con un Prestige Turbo 2 a su nombre, pero que disponían de varias matrículas para procurar cierta discreción y despistar frente a posibles altercados y antentados… aunque bueno, no sé hasta qué punto un CX Prestige Turbo 2 podría pasar desapercibido. Es como si alguien quisiera tener varias matrículas en un Ferrari de color rosa para que la gente no sepa si el que va dentro es “el del Ferrari rosa”.

Entre los elementos que desvelan el servicio prestado están:

  • Luz de lectura de tipo flexo en la plaza trasera derecha. No estoy seguro, pero sospecho que esto ha sido una petición expresa de Fraga, ya que es idéntica a la que tiene su Volvo y también el primer A8.
  • La instalación para el teléfono portátil Ericson Hotline 431
  • Sirenas y megafonía
  • Batería y condensadores para las luces estroboscópicas
  • Soporte para el estandarte sobre la aleta delantera derecha

Este último detalle lo descubrí a raíz de una pregunta que me hizo Carlos, el responsable del ensayo para la catalogación como vehículo histórico que estoy haciendo del coche y que, por el parón del Coronavirus, está en dique seco hasta que se levante el confinamiento.

Me preguntó que por qué tenía dos agujeros en el extremo del número de bastidor que va troquelado en el puntal delantero. Yo no supe responderle. Pero viendo los vídeos he obtenido respuesta a dos preguntas: ¿por qué el capó cierra mal de ese lado? y ¿para qué son esos agujeros?. Bien, en los vídeos se ve claramente que montaban ahí un soporte para el estandarte de la Xunta de Galicia. Ese soporte iba atornillado en esos agujeros y su grosor deformó el capó, por eso ajusta mal contra esa aleta.

One thought on “Un Citroën CX Prestige con historia”

  1. Precioso coche, Rubén. Si a este CX (o al Rover SD, o al Saab 9000, o a muchos otros de los años 80) le pones varias pantallitas táctiles en el interior, le haces un lavado de cara exterior y lo cargas de electrónica y sensores, se podría vender como una gran invención de Elon Musk, James Dyson, Steve Jobs o alguno de los vendehumos que tanto abundan desde entonces. Dirían que “su gran batalla aporta una estabilidad y una amplitud interior sobresalientes”, que “su suspensión hidraúlica no tiene parangón”, que “su portón trasero aporta practicidad y permite un fácil acceso al enorme maletero”.

    Sin olvidarnos de ponerle un motor de Scalextric, uy perdón eléctrico, que es otro de los grandes avances de los últimos años. Junto con las carrocerías de aluminio, los faros direccionales, la suspensión adaptativa y tantas cosas que tienen más años que la humedad y que tratan de colarnos como innovaciones. Qué sería de la industria de la automoción y de la sociedad de consumo sin tantos fantoches reciclando ideas. Hace mucho mucho tiempo que no veo nada nuevo de verdad en la industria automotriz.

    Una duda que me surge en las fotos: esos (horribles para mi gusto) faros amarillos redondos, ¿eran de origen o se los pusieron a posteriori al igual que la radio, el teléfono y demás accesorios?

    Un abrazo y enhorabuena por el artículo y por la adquisición 😉

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