
El Citroën GSA fue una evolución del GS, el primer modelo que puso al alcance de una gran parte de usuarios las bondades del sistema hidroneumático, hasta entonces reservado a modelos mucho más caros como los DS/ID, SM y CX.
El GSA añadía una quinta puerta, una quinta marcha y mejoras como los parachoques de plástico que absorbían mejor los impactos, así como un interior con una calefacción y ventilación mejor resueltos.
Por su confort, estabilidad y versatilidad, el GSA era uno de los mejores modelos compactos de su época. En este vídeo te contamos toda su historia y anécdotas.