
El Jeep Cherokee XJ llegó al mercado europeo gracias a una jugada que no le salió del todo bien a Renault, quien se había hecho con el control de AMC un par de años antes del lanzamiento de esta nueva generación del Cherokee.
La jugada de Renault comprando la parte mayoritaria de las acciones de AMC era abrirse las puertas del mercado americano, donde trató de colar algunas unidades del R25, del R21 y también de los R5 (le car) y R9 (Alliance). La cosa era bidireccional, y esta sociedad abría las puertas de Europa para el desembarco de los modelos de Jeep de manera oficial a través de la red de concesionarios del rombo francés.
Por desgracia el invento duró poco y Chrysler acabó haciéndose con el control de AMC, Renault dejó de interesarse por EE.UU. y los Cherokee pasaron de montar motores diésel 2.1 TD de Renault súper fiables a unos súper problemáticos VM italianos.
Por suerte, las mecánicas de gasolina permanecieron siendo Jeep, y de las dos disponibles, este 6 cilindros de 4 litros ofrecía unas buenas prestaciones y unos consumos elevados, pero no mucho más que los del 2.5 de cuatro cilindros, que además de tragón, se quedaba algo justo de prestaciones.
Gustavo
Rubén Fidalgo