
El Citroën XM fue fruto de un proyecto que se prolongó durante 5 años y costó casi 1.200 millones de euros a finales de los años ochenta. El resultado fue una berlina excelente, con una calidad constructiva y de materiales superior a la media, pero los recortes y las prisas en el último momento lo condenaron a equipar una instalación eléctrica deficiente que provocó varios problemas en las primeras unidades. Estos problemas generaron una mala imagen que, pese a que el defecto se subsanó, afectó muchísimo a las ventas del modelo.
Con una previsión que pretendía acercarse al millón de unidades vendidas, el XM tuvo una muerte prematura con poco más de trescientos mil ejemplares fabricados.
En esta vídeo prueba te cuento la historia completa y pruebo un ejemplar que roza el millón de kilómetros y es que, una vez subsanado el defecto en los primeros años, el coche es excelente.