
El Corvette es uno de los pocos modelos de deportivos estadounidenses que de verdad se tomó en serio el comportamiento dinámico. En un país donde la inmensa mayoría de sus modelos optaban por ejes traseros rígidos más propios de un camión de reparto que de un coche sport, el Corvette destacó por su suspensión independiente en las 4 ruedas implementada en el C2.
Con la llegada del C4 y el diseño asistido por ordenador, el Corvette alcanzó un nuevo nivel de prestaciones y conducción deportiva. Con unos precios todavía asequibles, es el Corvette más interesante en la actualidad para coleccionar, en pleno auge.